octubre 29, 2020

López Obrador toma un descanso ante la posición asumida por el mismo

López Obrador, conociendo las dimensiones de su economía, escoge la mejor alternativa. Recordemos que México tiene una economía muy interesante, compleja y diversificada, que lo posiciona entre las primeras 13 economías del mundo, con una capacidad de exportación que superó en 2018 los US$ 451.000 millones; hasta 2017 tuvo un superávit entre importaciones y exportaciones. La capacidad de compra de México lo hace también un país con más atractivos.

El tema migratorio genera posiciones encontradas en ambos países y consecuencias que afectan a Centroamérica. No estamos en presencia de un capricho de Mr. Trump: esto era algo predecible. El 10 de junio Trump hubiera comenzado a aplicar aranceles a los productos que llegaran de México y ello no ocurrió gracias a las gestiones del gobierno mexicano.

Sí el presidente de México sigue de la mano de los empresarios y actuando como lo hizo en este caso, México no será una preocupación.

Atacar internamente el tema migratorio en México tendrá un gran costo político, pero López Obrador pareciera estar dispuesto a este sacrificio.

Por último, el problema fronterizo no se resolverá jamás con muros y deportaciones. En lugar de declararle la guerra en la frontera a gente que solo tiene hambre, sale más barato generar condiciones de vida dignas en los países de origen, pues el emigrante prefiere su terruño.