Desafortudamente, no tenemos otra opción, ha dicho la Policía en Twitter

La Policía de Berlín ha ordenado la interrupción de una marcha en la que participaban unas 18.000 personas en contra de las regulaciones para hacer frente a la pandemia de coronavirus. La mayoría de los manifestantes iban sin mascarilla y sin respetar la distancia de seguridad.

“Desafortudamente, no tenemos otra opción”, ha dicho la Policía en Twitter. La mayoría de los participantes se han retirado pacíficamente, aunque las autoridades han reportado algunos disturbios, como calles bloqueadas o quema de contenedores.

La protesta ha sido interrumpida poco después de su inicio, a las 11 horas, en la mítica puerta de Brandeburgo. Tras el anuncio, muchos manifestantes se han quedado en el lugar, sentados en medio de la calzada, gritando “resistencia” o “somos el pueblo”, una consigna utilizada por la extrema derehca, mientras otros entonaban el himno nacional.

La marcha fue autorizada a primera hora de este sábado por un tribunal administrativo tras días de tensión por la prohibición inicial del Ayuntamiento de Berlín. El consistorio alegó el riesgo de incidentes violentos, violaciones de la normativa sanitaria y posible presencia de elementos de ultraderecha. En previsión de posibles altercados, la Policía montó un importante despliegue con 3.000 agentes situados en puntos calientes, como la histórica Puerta de Brandeburgo.

Los organizadores, Querdenken 711 (Pensamiento Lateral 711), habían planificado una larga marcha y concentración para la que se habían inscrito alrededor de 22.000 personas.